Detrás de Huerta de Mamá hay una familia, que realiza un trabajo con mucho amor y compromiso con las personas y naturaleza
Hecha con ciencia. Formulada con amor de mamá.
Todo empezó cuando el médico me diagnosticó rosacea y me recetó productos con ingredientes que yo, como cosmetóloga, sabía que no tenían evidencia real detrás.
Así que decidí formularme a mí misma. Estudiaba biocosmetología de día, experimentaba con activos de noche, y poco a poco fui construyendo las fórmulas que le devolvieron la calma a mi piel.
Cuando mi hijo nació, quise lo mismo para él: productos con ingredientes reales, seguros, con registro sanitario oficial. Y cuando mis amigas y familiares empezaron a ver los resultados y a pedir sus propios productos, nació Huerta de Mama.
Hoy, junto a Sergio, mi pareja y el corazón logístico de este negocio— formulamos, envasamos y despachamos cada pedido pensando en la persona que lo va a recibir. Porque detrás de cada caja hay una Camila real que entiende lo que se siente tener una preocupación de piel sin resolver.